Casas Super Adobe: Una conexión interna entre nosotros y la naturaleza
Sabemos que ha sido un sueño para muchas personas y familias sensibilizadas con la naturaleza, vivir en un entorno natural, pero más allá que eso, también habitar una casa de construcción lo más natural posible, sin agredir a la naturaleza, como una manera de no agredirnos a nosotros mismos. Se que para otros muchos, esto significa un absurdo y de alguna manera quisiera decirles que ojalá así fuera y no nos viésemos jamás, impelidos a salir de nuestras cómodas ciudades y casas donde todo lo tenemos a contrapago de las cuentas, sin ahondar en lo que ello signifique.
Pero sigamos con los soñadores: quizá tal sueño sea solo la intuición de que vamos a volver, querámoslo o no a habitar las praderas y quizá ya no tan románticamente como lo hemos visionado. Todo depende del comportamiento del tzol tutelar, que si ya lo hubiere querido, nos tendría ya colectivamente en la sobrevivencia; pero ha estado generoso y hasta compasivo con esta adormilada humanidad y apenas ha despertado de su letargo de actividad de manchas y explosiones solares. Para Octubre-Diciembre de 2012, se cumplen 11,5 años desde el clímax anterior de máxima actividad solar; si ese ciclo de respiración solar se cumple para el sub-ciclo actual, estamos a menos de un año de inicio de un máximo solar, lo cual en las oportunidades pasadas implicó superar el techo de las 150 explosiones solares diarias recibidas por la tierra, solo que para entonces, los campos magnéticos externos de la tierra no estaban descorridos como ahora, desde Junio de 2.007 cuando ocurrió la Reconexión Magnética entre las magnetosferas del tzol y de la tierra; así que de suceder el incremento de la actividad solar, gran cantidad, trillones de protones ingresan al campo ionosférico de la tierra, sobrecargando tal estrato, el cual necesariamente interactúa con el magnetismo planetario, todo lo cual es lo requerido para un colapso de la tecnología que no esté de acuerdo con el formato natural, como es el caso de la energía eléctrica acumulativa a altos voltages que requiere ser transportada por cable hacia los grandes centros urbanos e industriales. Dependemos del tzol y su actividad y quizá no sea lo propicio pedirle al tzol que no respire, solo para que no nos dañe el confort del cual depende nuestra -por cierto- sociedad materialista. Así que os recomiendo que al menos por curiosidad, veáis este video, que además es agradable y te hagas a una idea de cómo pudiera ser tu nueva casa en la pradera, siempre y cuando decidas también emprender el proceso de aprovisionarte de lo necesario, con tiempo suficiente, el cual es justo de lo que más cerencia tenemos: Tiempo.








