FIDEL CASTRO pide la desaparición de todas las armas
Por fin, un líder con alguna cordura al final: Y es nuevamente desde Cuba, el único país y pueblo que plantó al imperio sin dejerse anexar, no obstante 50 años de embargo en todo sentido, de donde brota esta proclama por el derecho a la vida de los pueblos, ya no solo por su pueblo, sino por toda La Humanidad. Esto es mucho más que una posición política, si no defendemos la vida tampoco habrá política pues no existirá la sociedad, ni siquiera esclavizada como hasta ahora. El más elevado reclamo y exigencia de los pueblos hacia sus dirigentes es por lógica el del derecho a la vida, sin excusas; ninguna circunstancia está por encima de este sagrado derecho, mucho menos cuando sabemos que todo el tinglado de la guerra ha sido históricamente preparado y propiciado por los mismos poderosos, para garantizar su riqueza y su permanencia en el poder.
Kú-Ba: nombre maya que significa el corazón (kú) del espíritu manifestado a través del femenino (Ba), o algo similar: el núcleo-corazón de la madre, desde donde emana la vida en los mundos de la materia.
Mensaje de Fidel:
“En una guerra nuclear el daño colateral sería la
vida de la humanidad”
El uso de las armas nucleares en una nueva guerra implicaría el fin de
la humanidad. Así lo previó el científico Albert Einstein, quien fue
capaz de medir su capacidad destructiva de generar millones de grados
de calor que todo lo volatiliza en un amplio radio de acción. El
genial investigador fue impulsor del desarrollo de esta arma antes de
que el régimen genocida nazi dispusiera de ella.
Cualquier gobierno del mundo está obligado a respetar el derecho a la
vida de cualquier nación y del conjunto de todos los pueblos del planeta.
Hoy existe un riesgo inminente de guerra con empleo de ese tipo de
armas y no albergo la menor duda de que un ataque de Estados Unidos e
Israel contra la República Islámica de Irán, se tornaría,
inevitablemente, en un conflicto nuclear global.
Los pueblos están en el deber de exigir a los líderes políticos su
derecho a vivir. Cuando la vida de su especie, de su pueblo y de sus
seres más queridos corren semejante riesgo, nadie puede darse el lujo
de ser indiferente, ni se puede perder un minuto en exigir el respeto
a ese derecho; mañana sería demasiado tarde.
El propio Albert Einstein afirmó textualmente: “No se qué armas se
utilizarán en la Tercera Guerra Mundial, pero en la Cuarta Guerra
Mundial usarán palos y piedras”. Sabemos lo que quiso expresar, y
tenía toda la razón, sólo que no existirían ya quienes manejen los
palos y las piedras.
Habría daños colaterales, como afirman siempre los líderes políticos y
militares norteamericanos, para justificar la muerte de personas inocentes.
En una guerra nuclear el daño colateral sería la vida de la humanidad.
¡Tengamos el valor de proclamar que todas las armas nucleares o
convencionales, todo lo que sirva para hacer guerra, deben desaparecer!
Fidel Castro Ruz
Octubre 15 de 2010








