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Efemérides Maya, Base de la Numerología

Viernes 12 de Octubre de 2007 00:00 | PDF | Imprimir | Correo electrónico

Efemérides* Dirigido a practicantes de cualquier numerología.

Es apenas lógico suponer, que una persona que se ha interesado por ingresar con su mente al conocimiento profundo de la Energía en tanto informática transmitida a través del Tiempo, pueda comprender el sentido crítico pero a la vez constructivo de cuanto cuestiono y comparto.

Estáis acostumbrados a elaborar análisis de situaciones y fenómenos, a levantar esquemas numerológicos para personas de carne y hueso, según los cuales la fuente de información se circunscribe a una fecha determinada, razón por la cual, se recurre a la utilización de fechas que traducen números, que a su vez -se supone- son armonizadores o diapasones con los cuales derivar cualidades de la naturaleza o de la naturaleza intrínseca del fenómeno o la persona; en principio eso está perfecto, la intención es diáfana y la herramienta o código numerológico a usar escapa a la crítica de este aporte, pues además de no ser mi intención cuestionar lo entregado por maestros que nos precedieron milenios, sería una desfachatez al menos de mi parte poner en tela de juicio las precisiones y acertos que pudieron establecer con no pocos argumentos y fundamentos.

Desde mi encuentro con lo Maya, desde 1.992, mi capacidad de asombro ante las precisiones matemáticas maya no decae, por el contrario, se enaltece ya no como perplejidad ante la ductilidad, armonía matemática fractal, plenitud de significantes y significados de los arquetipos tanto numéricos como simbólicos maya, ya con los números binarios en diferentes claves como con los glifos y la arqueometría que hoy llamamos Geometría Sagrada; pero este escrito no tiene por función invitaros a compartir lo aprendido con los códigos maya, sino poner la atención en cómo estáis practicando la numerología que habéis elejido; con seguridad lo que hacéis es respetable, sin embargo, no excento de algún desliz, olvido o desatención diría, por la época en que nos ha correspondido inter-actuar.  

Estoy totalmente seguro que para levantar un esquema preguntas por la fecha de ocurrencia y por supuesto, la respuesta en el 99% de los casos es con el calendario gregoriano en uso; el problema surge de que tal código es demasiado nuevo y que por otra parte no respeta ninguna de las claves numéricas de las antiguas civilizaciones espirituales del pasado, con excepción de las de procedencia babilónica que francamente a todas luces se alejan de las anteriormente referenciadas, más no es éste el espacio para discutirlo. Las diferentes propuestas numerológicas son milenarias: la tántrica pierde su saga en los milenios precedentes al hinduismo, el krisnaismo y hasta de la misma instrucción Naga-Maya en India más relacionada con la instrucción de los Kumaras prehindúes que dieran orígen a la Kundalini Yoga en sus diferentes variantes; la pitagórica fundada en las enseñanzas del maestro de Samos 500 antes de Jesús; la neopitagórica alejandrina y en consecuencia la cabalística en el siglo I antes de Jesús, para solo nombrar las más conocidas en nuestro medio occidental y si alguna otra nació despúes es un derivado de alguna de aquellas o una combinación generalmente con la astrología caldeo babilónica que nos legó Grecia y por supuesto Roma e incluso los mismos lamasterios tibetanos en los últimos siglos.

El dilema radica en que las cuentas del código gregoriano, ni las de su precedente románico, ni egipcio-babilónico, son consecuentes con los ritmos que la naturaleza evidencia como consecuencia de los movimientos de la luna, la tierra y el sol y muy por el contrario, centran la atención del ser humano desprevenido, en códigos que derivan de conceptos hoy por hoy superados como la no redondez del 'planeta', el geocentrismo, el antropocentrismo y últimamente el heliocentrismo que no alcanza a proponer una nueva manera de comprender la energía del Tiempo. El Tiempo si tiene las claves para comprender los Campos de Energía, puesto que estos están necesariamente codificados dentro de las Leyes del Tiempo; los maestros de la numerología tenían razón cuando colocaron las determinantes de cada uno de sus esquemas sobre la base del Tiempo, pero de una concepción de tiempo ahora en desuso, de un tiempo sagrado en cuanto deriva de la comprensión de las Leyes Naturales y de Creación y eso es precisamente lo que escamotea la propuesta babilónica y para nosotros ahora la vaticana, que para efectos prácticos es la misma.

Algunos argumentarán que los arreglos y aparejos entre aquellas épocas y la actual ya fueron pensados y elaborados reciéntemente, al menos esa fue la respuesta que alguien
-que propone su esquema como algo infalible- me dió hace dos año en un lugar de España, cuando le inquirí sobre la coherencia de usar antiguos códigos con la usanza calendárica actual, de hecho, esa persona al menos en esos momentos no quería aceptar ninguna fisura en su propuesta, ni mucho menos, una para la cual no tenía respuestas. Que el desconocimiento en estas cuestiones del enigma del Tiempo no nos lleve a establecer posiciones y a defender trincheras; con seguridad, si hubiéremos comprendido antes lo que es el Tiempo y sus Leyes, estaríamos seriamente pensando en la manera de adecuar nuestros códigos o al menos abiertos a ello; pero quienes suponen ser portadores de la verdad última no serán los primeros en aceptar que existe no solo una incomprensión al respecto, sino que se opondrán a cualquier cuestionamiento que les erosione su establecimiento. Es entendible que la primera reacción ante algo que jamás habíamos escuchado o revisado, sea la de rechazar el cuestionamiento, es mucho más cómodo quedarse sentados en el sillón que nos ha brindado el sistema dominante, por eso mismo es dominante y hasta hegemónico, pero......¿y qué será de la coherencia entre el flujo de la energía y lo que creemos interpretar de ella?

La Energía o informática de la naturaleza -y todos hacemos parte de ella sin excepción- no se apaña a lo que nosotros creamos o supongamos sobre ella, ella se rige por el estatuto de Ley Universal y Cósmico independientemente de si nosotros lo sabemos o lo aceptamos, no depende de la consciencia ni del avance evolutivo del ser humano, la Energía simplemente Es y fluye a nuestro través y nos define; así que si pretendemos derivar información de ella a manera de interpretación tengamos que, no solo admitir su estatuto de Ley, sino apropiarnoslo para auto-conocernos y actuar en concordancia; así que no valen las excusas, por algo los instructores maya entregaron en diferentes civilizaciones y en diferentes épocas, los preambulos suficientes y necesarios antes de dejar en Amerrikúa los propios códigos de Tiempo sintonizados con las Leyes de Creación y evolución. Las numerologías, con arreglo a diferentes claves numerológicas, pueden ser -así lo siento- herramientas maravillosas, siempre y cuando se les encuadre con la base de tiempo natural y eso es justamente lo que no brinda el calendario gregoriano, más aún, tengo la plena certeza que su imposición tiene precisamente la intencionalidad de convertir el océano del Tiempo (la novena entre nueve dimensiones de inframundos, la más continente de las inferiores) en un hilo seco, definido claramente en el concepto racionalista del tiempo como 'una línea sin retorno y constante en el espacio' con lo cual nuestra mente queda estática, cual barca sin mar, dependiendo de los sentidos para percibir algo que se mueva, y claro, lo que se mueve desde esa perspectiva son las emociones.

¿Cómo pretender que dos concepciones de tiempo derivadas de sistemas de pensamiento radicalmente opuestos, lleguen a ser compatibles? A estas alturas de nuestra evolución planetaria y adportas de graduarnos como seres con Consciencia Planetaria o sea, con Mente holística e integral, no podemos dejar pasar estos asuntos como si fueran sutilezas de segundo orden; los mayas definen la evolución planetaria como el proceso de conocimiento del entorno natural del cual derivar la aplicación de las Leyes de Creación y del Tiempo, pues la evolución se ejecuta en ciclos finitos de tiempo estelar y es la Mente la que llega a comprender estas abstracciones; estamos acostumbrados a considerar el tiempo como algo de menor importancia, más acorde a nuestras necesidades sociales, productivas y de sobrevivencia, que haciendo parte de las estructuras de la Creación: 13 Cielos de eternidad, 9 Inframundos del Tiempo o de evolución en lo físico-material. Así que no os sintáis mal por no haberlo comprendido y ni siquiera cuestionado antes, es que nuestra mente ha estado prisionera o anestesiada por un sistema de antivalores que no nos permitía siquiera plantear si había o no una enajenación antinatural con respecto al tiempo, cuando hemos creido que es una simple sucesión de horas y días, resulta ser la Dimensión en la cual estamos navegando como barcos y peces en la mar y a la cual podemos acceder a través de liberar la Mente de las ataduras de las emociones densas y de la materia y no obstante seguir siendo emocionales y materiales.

La propuesta es sencilla en la parte operativa, o al menos mucho más que en lo conceptual, pero ya habrá tiempo para comprenderlo mejor; el punto es: se está haciendo uso de unas herramientas oriundas de cunas de alta espiritualidad, que al ponerlas a depender de un código de tiempo falseado, quedan desnaturalizadas o serán como bombillas diseñadas para funcionar a 220 voltios intentando alumbrar a 60 voltios, pues que la poca luz que emanan apenas sirve para poca cosa; somos y estamos equipados de energía luminosa, pero esa luminosidad no puede hacerse evidente cuando el medio a través del cual pretendemos exaltarla no ofrece más que proyección de sombras y siluetas. Los números no son simple cifra, son arquetipos de la proporcionalidad entre los campos inter-actuantes de energía, es decir, son armonizadores que nos hablan de las relaciones estéticas entre las partes de un todo y por ello mismo exigen la presencia de los moduladores maestros que son los que establecen la validez de un código, por ello el tiempo hay que dimensionarlo con las mismas cifras de la estética: 4, 5, 7, 8, 13, 18, 20, 22, 60, 72 y 72 + 1, de los cuales derivan fractales de tiempo como: 7 días, 28 días de cada traslación lunar, 52 días y giros terrenales del ciclo humano, 91 días de cada estación, 364 días del giro tridimensional contable como 13 lunas de 28 días + 1 para la traslación terrena; 260 días o kines del Tzolkin Maya, válido fractalmente para otras unidades mayores de tiempo; puedes a simple vista observar la ausencia en estas cifras de las que acaparan la atención en la propuesta materialista: 6, 10, 12, 24, 30, 31, 42, 60; 100; 365,25 del año gregoriano, que no son malas, sino que no revelan las dinámicas del tiempo relativista. Qué más quisiéramos que estas cifras que establecen proporciones fueran correlacionables, es decir, que dieran por resultado códigos de tiempo compatibles, pero desafortunadamente para quienes se aferran al calendario gregoriano, son dos propuestas No Compatibles, será necesario abandonar la antinatural por supuesto, porque nos ha dejado con un precario sentido de la vida después de milenios de hegemonía y persecusión a las propuestas que del orden natural y espiritual provienen, es ni más ni menos, la consabida estrategia de las fuerzas de la oscuridad por desterrar a la Luz; con el advenimiento del Nuevo Día en la consciencia del ser humano, es posible aclarar el dilema, de momento la invitación es a acoger como tu código de análisis la numerología que quieras elegir, pero sustentada sobre una base fiable de Tiempo, en armonía con las Leyes Naturales, del Tiempo y de La Creación.    

Transfiere la fecha que desees, a su equivalente según las previsiones maya en los cuadros que a continuación os comparto, para elaborar el esquema de acuerdo a la numerología que practicas, la interpretación la harás de acuerdo a las particularidades de esa numerología, sobra decir que no debes combinarlas puesto que están diseñadas sobre claves numéricas diferentes, un 4 tántrico no significa lo mismo que un 4 cabalístico por ejemplo. Un par de amigos estudiosos, aplicados  y serios en Colombia, cada uno por su lado y sin conocer al otro, después de haber probado comparativamente los resultados en sus códigos numerológicos tántrico y cabalístico respectivamente, me han compartido su opinión: ambos esquemas ofrecen una lectura interesante, con la base de tiempo gregoriano apunta a las necesidades sociales y externas del individuo que entre otras cosas tiene su atención puesta en resonancia con esa dinámica de tiempo; con la base de tiempo maya, la perspectiva es otra, más profunda, más consubstancial al compromiso álmico, donde lo social ocupa un lugar más no el centro de atención del Ser y será más difícil de explicar en tanto más alejada este la persona en poner la atención en su mundo interior.

Recuerda que esta es una propuesta; todo lo que venga del mundo del conocimiento espiritual tendrá que ser optativo, nunca impositivo, se trata de cambiar por evolución y con libre elección.

Descarga las Efemérides Mayas para rescatar las Numerologías

Con mucho amor y para los más altos propósitos de la Humanidad:
Guillermo, Noche Galáctica Azul; colombiano.
Madrid, 13 de Octubre de 2.007, Caminante del Cielo Eléctrico (3) Rojo.
Día 24, de la 3ª Luna, giro 5.120. Quizá no por casualidad, un día como hoy, hace 700 años cesó la actividad de la Orden del temple, sus líderes y comprometidos fueron puestos prisioneros, para después ser asesinados; un día como hoy, Cristobal Colón, escribió en 1.492 su primera impresión sobre el Nuevo Mundo (Museo de América en Madrid)



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