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¿Restaurar ADN con música?

Martes 17 de Mayo de 2011 16:26 | PDF | Imprimir | Correo electrónico

Reparar ADN con MúsicaSí, es posible y además nada nuevo; todos los grandes maestros clásicos y los sabios geómetras del pasado lo sabían; lo supieron siempre los templarios y por ello se esmeraron en ser estudiosos de la metalurgia, para lograr el temple de las aleaciones de manera perfecta, de tal manera que las campanas de cada iglesia y catedral sirvieran se diapasones de referencia para los músicos, quienes junto con los arquitectos y los canteros eran los consentidos de la sociedad medieval y neoburguesa. Ellos sabían que si la música estaba afinada en el registro natural, la gente, por más embriagada y oprimida que estuviese no olvidaría lo esencial del por qué y el para qué estamos aquí. Por lo mismo fueron perseguidos, diezmados, masacrados y luego ya en época reciente, fue desconfigurada la manera de afinar los instrumentos, de tal manera que las frecuencias musicales no correspondan al formato de nuestro código universal de vida y por tanto, la música sólo tenga efecto placebo o de simple entretenimiento, ya no para restañar las heridas en el mental, el emocional o de desarreglos en el campo de energía; las campanas dejaron de sonar, fueron silenciadas con maderos o simplemente retiradas de los campanarios, también se acabó el oficio de campanero, lo cual implicaba saber y sentir la música. Se estableció un patrón desnaturalizado de afinación, a partir del La de 440 hertz, el cual han impuesto no obstante la protesta de emprendedores luchadores por causas importantes como esta (Giussepe Verdi por ejemplo). Pero últimamente y destinado a las gentes de nueva era, otra propuesta aún peor invade las páginas de internet y se presenta como una salida espiritual para reparar el ADN y preparar a las gentes para la ascensión dimensional. El siguiente es otro de mis escritos al respecto, los argumentos más sólidos los he puesto en mi libro Retorno A-Malla en dos capítulos que suman cerca de cien páginas.

http://www.youtube.com/watch?v=v2CvZ6MzMX0&feature=player_embedded#

 

¿Reparar ADN con música?

 

He visto los videos, escuchado los sonidos, calculado las cifras y como además de ingeniero, dediqué años a la música, no me cuadra por ningún lado la escala propuesta del solfeggio. Cualquier escala musical lo primero que tiene que respectar son las leyes de la física y se podrá decir lo que se quiera y argumentar lo que se quiera, que si se trata de FRECUENCIAS DE RESONANCIA, por Ley natural y divina deben ajustarse a las matemáticas fractales de la Creación y ello implica el respeto por las proporciones y eso lo sabían los sabios y matemáticos geómetras del pasado, quizá por ello aprendimos con Thoth, con Pitágoras, con Platón, con Vitruvio, con Leonardo de Pizza, para solo nombrar a aquellos que no podemos contradecir no porque estén muertos, sino porque expresaron verdades universales con modelos matemáticos, fractales y de geometría sagrada, pues son ellos con quienes en la cultura occidental aprendimos de estas artes.

 

Como ingeniero y como constructor de Guitarra Clásica, no puedo suponer nada cuando de música se trata; inmerso en el mundo de la música estoy desde 1.973, cuando ya tenía 20 años de edad y ya estaba en la mejor facultad de ingeniería civil en Colombia. Una escala musical es algo demasiado coherente y además conocido, como para que vengan ahora a cambiar las pautas, quizá sobre la base de que la gente no comprende nada de esto o que no cuestiona y mucho menos investiga. Veo a casi toda la gente de Nueva Era tragando entero todo aquello que a alguien se le ocurre lanzar con un discurso pseudo-espiritual o incluso hasta en nombre de arcángeles y demás entidades con las cuales prácticamente nada es demostrable, pues casi todo funciona a partir de creer. Y eso lo digo porque lo que estáis proponiendo es nada menos que de la REPARACIÓN del ADN y mi pregunta es: Y siendo el ADN el código de Vida Multidimensional Creado por aquello que llamamos Padre-Madre, que también es el Creador de las leyes de la física y por ende de la Resonancia y por tanto de la Escala Musical, ¿Cómo pretendéis reparar el ADN dañado a partir de un patrón de resonancia que no respeta las Leyes del Creador?

 

Observa la sencillez del razonamiento: en física, cuando una frecuencia se duplica, se dice que se ha elevado una octava de vibración; la primera deducción es que no puede existir una escala de nueve notas cuando la octava ya tiene el doble de la frecuencia de la que tomes como base, ya esto descarta a Solfeggio como una escala musical. No es casualidad que la escala diatónica contenga Siete Notas; ¿sabes qué quiere decir diatónica? Que cada día tiene su Tono, su frecuencia de resonancia, pero adicionalmente el concepto de “Día” es un concepto de Tiempo y sucede que las frecuencias implican un factor que se llama “período” el cual a su vez se mide sobre la base del tiempo. Pero el “Día” es la unidad de tiempo específica para la tierra, lo cual no es una tontería que se pueda ignorar o pasar por alto, pues la escala musical para la tierra, depende de su específica manera de circunvalar al tzol; una órbita de un planeta no es otra cosa que un período de frecuencia, en este caso ya no de Vibraciones o revoluciones por segundo, sino en unidades mucho mayores que solemos contar como días y años. ¿Será que eso de los siete días de la semana es un simple invento de alguien en el pasado con intereses esotéricos, cabalísticos o supersticiosos? ¿Acaso no son Siete las Leyes de la Creación? ¿Acaso no son siete las partes de nuestro cuerpo y siete los colores del arco iris? ¿Acaso no son siete los chacras desde el cóccix a la coronilla, conectados por 52 puntos de acupuntura de TM y RM? (7 x 52 = 364, cifra que en hertz corresponde al Fa# del Timo en la escala pitagórica natural, lo más cercano a 365 días de la órbita terrena). El ADN es una cuadratura de frecuencias de resonancia, asociada indefectiblemente al período orbital de la tierra, así que es significativo, de suma importancia, el módulo de Tiempo planetario que nos enseñaron los instructores maya: la tierra es un instrumento que junto a otros ejecuta un movimiento musical, como en una sinfonía, en lo que para ella representa 5.125,36 giros orbitales, que pasa a ser la cifra significativa para el tzol; nótese que giros quiere decir revoluciones, ciclos y eso es lo que se mide en hertz: frecuencia resonante. Observad las tres primeras o cifras más significativas del número anterior, las cuales he resaltado y subrayado, pues para la tierra, 512 es la Frecuencia del DO natural, es decir la nota del tzol, del Do-mingo por si alguien no sabe de dónde viene la palabreja.

 

Cuando el DO natural que es la nota asociada al astro tzol es de 512, entonces por fractales y proporciones de la matemática sagrada, es decir de la física, se establece el rango de frecuencia con el cual se sintoniza el oído humano de manera preponderante: de 256 a 512, con notas Do en cada extremo. ¿Considerarías importante que 16 x 16 = 256? ¿Y que 16 x 32 = 512? De donde la cuarta parte de 512 es 64 que a su vez es 8 x 8, siendo 512 = 8x8x8, el cubo del ocho donde se madeja el ADN-ADM, en un cubo donde cada cara es un cuadro de ajedrez donde se inscribe el Hombre de Vitruvio. ¿Y Qué crees que es el 64 sino los codones de ADN-ADM correspondientes a los 64 hexagramas del I Ching para ser colocados en un tablero de ajedrez, como lo explicó Martin Schönberger, premio Nobel en bioquímica en 1.973? Pues lo que estoy diciendo es que la escala musical siempre respeta la proporción sagrada y es por ello que los intervalos de cinco de las seis notas restantes diferentes al DO, están dados en función de diez y seis-avos (Re 288; Mi 320; Sol 384; La 432; Si 480) y la que queda faltando es el FA, no por casualidad la nota del Plexo Cardíaco, la que se sale de la proporción cuadrangular para modular a una proporción triangular y corresponde a 342 hertz (512 x 2/3 = 341,333; la velocidad del sonido en el aire en metros por segundo) y definiendo el Fa# en 364 = 512 x 91/128, pero donde 128 es el duplo de 64 y mitad de 256 y como si fuera poco, 91 es 7 x 13 (los escalones de la pirámide de Chichén Itzá en cada rumbo, para un total de 364 escalones). Y si por un momento, consideráis que me estoy inventando argumentos de poca monta, observad la gráfica de la Semilla de la Vida que ilustra este escrito, en ella podéis observar que está formada por 90 Vésicas Piscis y 54 regiones entre ellas a manera de cuasi-triángulos que corresponden al plasma pránico y relativo a las 54 regencias internas en el planeta de proyección de la instrucción crística que últimamente han sido denominadas las rondas del Kalachacra; 90 + 54 = 144; observa la frecuencia a la que corresponde el RE pitagórico, es de 288 hertz, el doble de 144 y el cuádruple de 72 y por tanto, estas frecuencias también son notas Re en octavas contiguas más graves. Esta nota se llama RE porque hace re-sonar el DO anterior, el de la base de la pirámide, que en Egipto no es nada casual que mida 144 Unidades Maya de Medida de altura, mientras que el lado de la base es de 216 de esas unidades maya de longitud; pero 216 es el triple de 72 y la mitad de 432 que corresponde ya al LA de la escala pitagórica. Esto es aplicación de la Geometría y la Matemática Sagrada, pero no todo aquel que usa los símbolos es porque los respeta. La propuesta de solfeggio siempre la están presentando como adosada y justificada por la geometría sagrada, pero en realidad la contradice porque no respeta las proporciones (analogías les llamaba Platón) que de ella se deducen. A propósito del 144, este día en el cual escribo éste artículo es Uno Semilla, en el calendario Tzolkin maya, kin 144 entre los 260 que componen la Matriz Armónica Maya Tzolkin, por tanto, hoy es un día para hacer Re-sonar la verdad solar, galáctica y universal; Semilla se refiere a las ideas que se cultivan para que germinen, crezcan, florezcan y den frutos y eso estoy haciendo, replantando la semilla-idea que sembraron egregios instructores en el pasado y que otros consideran que ya no valen.

 

La serie de nueve cifras ordenadas por triadas de entre las 18 posibles en el Cuadrado Mágico de Saturno (que es de donde sacan este artilugio: 174; 285; 396; 417; 528; 639; 741; 852 y 963-blanco), jamás podrá ser una escala musical, porque habría que volver a reinventar la física, al menos la acústica; veamos sólo los ejemplos más elementales:

 

De las dos posturas que tienen los que proponen solfeggio (unos dicen que 528 corresponde al Mi y otros dicen que es el Do), pero para este caso da igual: Si el LA solfeggio es 852 (la colocan en azul oscuro y eso quiere decir chacra del entrecejo), su octava anterior sería 426 y su tras-anterior sería por lógica de 213 hertz, pero según solfeggio, en ese rango el La es de 174 hertz, es decir, 39 hertz más bajo que 213, lo cual no es una cifra pequeña como intervalo en música; les pongo el ejemplo preciso: cuando tenemos 256 del Do natural pitagórico, medio tono abajo encontramos la nota Si que corresponde a 256 – 16 = 240 Hertz (256 x 15/16); mientras que el La anterior al Si de 240, esta dado por los 54/64 x 256 = 216 (6x6x6, el cubo perfecto), lo cual es coherente dado que 240 y 216 son la mitad de 480 y 432 respectivamente del Si y del La en la siguiente octava. Pero en solfeggio no hay coherencia, el La de arriba (852) es diferente al La de abajo (174, no es la cuarta parte de 852) y observen que entre La y Do hay tono y medio de distancia y a esta altura de las frecuencias verdaderas la distancia para ese tono y medio es de 40 hertz y ya dijimos que la incoherencia de solfeggio con la misma nota es de 39 hertz, es decir, un error de tono y medio en una misma nota. Si con esto vamos a armonizar el ADN no alcanzamos a hacer ni remiendos, o a lo sumo, suturas mal hechas.

 

64; 128; 256; 512; 1024, no son entelequias, además de ser dominantes en la matemática de los ordenadores, son cifras moduladoras entre el tzol y la tierra; me explico con lo maya: cuando en la tierra suena un Do de 64 hertz, en el tzol se ha emitido de 65; cuando en la tierra el cuenco se afina en 256 es porque el cuenco que llamamos tzol está afinado en 260 que no por casualidad es la cifra clave del calendario sagrado maya, que por algo se denomina TZOLkin; pues como casi nadie lo sabe, el Ecuador Solar, sintoniza a todos los planetas que giran en su eclíptica a partir de esta frecuencia, pues el giro ecuatorial del tzol sobre su eje es de 26 días de la tierra y por tanto, en 260 días terrenos el tzol realiza diez revoluciones, lo cual genera ya el concepto de Frecuencia. En el capítulo 13º de mi libro Retorno A-Malla, a partir de este dato, logré descifrar la dinámica de las manchas solares consignadas en el Códice Dresden en su folio 37, lo cual es de primerísima relevancia para el ser humano en tanto, ahí están los cálculos del cierre del Gran Ciclo del Tzol de 25.626,8 años de la tierra (5 veces 5.125,36) posiblemente con el Cambio de Polaridad Magnética del tzol y por tanto, de todos sus planetas, lo cual sería como el final de un gran movimiento sinfónico con todos los instrumentos en éxtasis y es por ello que tenemos que afinarnos con la tierra, entre otras cosas para que nos descarte como músicos desafinados.

 

Ya di a entender que los intervalos en la escala pitagórica para el rango entre 256 a 512 y de éste a 1.024 hertz, nunca superan los 32 y los 64 hertz entre tonos; entre las notas de solfeggio que van de 174 a 963 hertz (demasiado extensa por cierto), todos excepto dos intervalos son de 111 hertz, uno de 21 y otro de 102 hertz, números nada significativos para el ADN como código de vida galáctico y por ende terrenal. Los Koramayas entregaron por lo menos hace 8.000 años atrás en China la matemática genética asociada a los 64 hexagramas, con 128 trigramas, es decir, 384 líneas (192 enteras y 192 partidas) ¿recuerdan que la nota Sol vale 384 hertz? Y que corresponde al chacra de la garganta, que quiere decir el órgano de la entonación y del canto, para sintonizarse con el Do del astro tzol, pues como si fuera poco, 384 es la mitad entre 256 y 512, siendo que entre Do y Sol hay 3,5 tonos y entre Sol y Do’ hay sólo 2,5 tonos*; esto demuestra que la escala natural no es lineal, pero sucede que estamos hechos por resonancia musical y de allí deriva que si pretendemos sanar o recomponer el ADN es obligación retornar al formato original, no inventarnos otro, así nos digan que es muy antiguo, pues a los ingenuos les recuerdo que fue en la antigüedad cuando más hubo en la tierra presencia de fuerzas de la oscuridad, los annunakis por ejemplo y no me queda la menos duda, que es de esa fuente de donde procede la propuesta de solfeggio, para dejarnos anclados en los nueve inframundos del Tiempo, de allí que la propuesta derive de la eneada egipcia-israelí-annunaki, cuyo arquetipo utilizado es el cuadrado perfecto de Saturno, Cronos, el dios del Tiempo. En los capítulos 4º y 10º de mi libro Retorno A-Malla expongo largamente este asunto. El Cuadrado perfecto de Saturno es interesante para otras cosas como por ejemplo para el Feng Shui, como arreglos de los campos de energía una vez estamos en el entramado de los Nueve Inframundos del Tiempo, según la cosmogonía maya, pero es improcedente para deducir una escala musical, y ni siquiera, frecuencias aisladas porque en el Sagrado Orden de la Creación nada está aislado, nada juega por libre, todo está implicado; esto lo digo en el caso de que vengan con la excusa de que no se trata de una escala musical sino de notas o frecuencias musicales sanadoras por sí mismas, lo cual es falso; “no son los elementos separados los que tienen armonía, son las proporciones entre ellos las que establecen la armonía y por tanto, las leyes de la estética” enseñaban los que de eso sabían y en este caso a esas proporciones se les denomina intervalos. Estamos formados con las Leyes de La Creación y no hay arreglo por fuera de ellas; sería muy importante que esto lo consideraran las gentes adeptas a los movimientos de nueva era, para que dejaran de estar atrapadas en las redes de la espiritualidad boba, que no conduce a nada más que a despilfarrar el tiempo y la energía en esfuerzos estériles; sin tener en cuenta que los poderosos pagan muy bien –en dinero o en oportunidades- a quienes ingenian cualquier cantidad de señuelos para engañar a las masas y a los que medio van despertando, les atrapan con otros señuelos, las emboban con ilusiones, con puertas y saltos multi-dimensionales que se abren como abriendo cajas de golosinas y no se dan cuenta que les tienen embaucados; en otra época les metían gato por liebre, ahora les dan rata por gato y tampoco se enteran, pues casi todos quieren comprimidos espirituales de ascensión.

 

Ahora, si como aseguran, el Mi (supuestamente del corazón según solfeggio y no del plexo solar según afirma Rudolf Steiner) es de 528, el Do siguiente ascendente por física tendrá que ser de 844,8 hertz (528 x 16/10), pero sucede que en esa proximidad encontramos es el LA de solfeggio en 852, a tan sólo 7,2 hertz y esto es un adefesio del tamaño de una catedral, equivalente a dibujar el entrecejo de una persona (La) un jeme por encima de su coronilla (Do’). El que no vea las contradicciones es porque está ciego y además no quiere ver ni entender. Argumentaciones como esta he enviado a varios amigos, algunos con páginas web, que dicen ponderar lo maya como algo muy importante, pero que cuando he colocado puntos sobre las íes y doy a conocer las implicaciones que lo maya precisa, parece que recularan o les pareciese muy pesado el contenido; en mi opinión les duele retractarse al reconocer que le han estado haciendo eco a propuestas improcedentes y esta de solfeggio es una entre muchas.

 

No podemos en este Tiempo y lo que queda, que por cierto no es mucho, seguir jugando a las medias verdades, a los devaneos, al camino facilón y confortable, a que aquí nada va a ocurrir porque todo lo podemos transmutar con meditaciones, con mantras, con pases magnéticos, con el aparatico aquel que me arregla hasta las vidas pasadas y me traspasa a la quinta dimensión. Aténganse con todo eso que de repente los cambios los toman por sorpresa con los calzones en la mano, o peor, sin manera de alcanzarlos. A casi nadie le gusta que le recuerden que está durmiendo, en especial a los “despiertillos” metidos como zombis en propuestas de las cuales no tienen idea de su procedencia. Y con todo, el futuro no es más que nuestro, porque sea como sea y muy a pesar de nuestras tonterías, por graduación planetaria, corresponde pasar a la siguiente Fase de evolución, así sea con un puntapié en el trasero a última hora; ese puntapié nos lo dará la tierra por orden del tzol y a su vez éste, siguiendo la voluntad Galáctica. Maestro Jesús lo decía más amable y gentilmente que yo: “El Padre nos ama por igual y por ello, todos estaréis conmigo en el paraíso, en el Reino de los Cielos, por el simple hecho de ser Hijos de Dios”; bueno, ahora Stephen Hawkin como voz autorizada de la ciencia descarta la posibilidad de que existan Cielos, así que Jesús fue un atorrante que vino a hablar tonterías y los maya una parranda de imbéciles que no tenían nada más que hacer que elaborar cálculos para no perder las señales del camino de retorno a Casa. Lo que menos requieres es seguir prendiéndote de tablas de salvación, convéncete de una vez: No hay Salvación porque sencillamente no hay condenación. ¿Qué sucede con tu ADN, crees que con artificios humanos lo vas a remendar? No amigos, eso es exclusividad de las ligas mayores y nosotros aún no comprendemos casi nada de eso; permitamos que el zapatero se dedique a los zapatos; remozar nuestro ADN sacándolo del marasmo y del entuerto en que lo dejaron des-conformado nuestros queridos dioses annunakis, es labor de altísima ingeniería espiritual y esa ya está entre nosotros y está actuando, no te entrometas, déjala que actúe que esa Energía sabe lo que está haciendo y cómo y para qué lo está haciendo; que si te metes en resonancias incoherentes como las de solfeggio, quizá sea el antídoto para que no actúe lo que el Cielo nos ha enviado. ¿Por qué  que el Coro de Cámara del Vaticano canta a partir de los registros de solfeggio desde hace mucho tiempo? ¿Por qué quieren liberar a la Humanidad? Pues sábelo: el Cielo otorga, pero no obliga y todo aquel que quiera ‘pasar’ que exprese su voluntad desde el corazón, pero que a la vez cuide de no poner candados en su puerta; los candados tienen que ver con la escogencia de los medios para la graduación; quien desee comprar el boleto de la ascensión, que lo compre, pero es propicio saber que el ingreso a ella cuando corresponda, es libre y te requiere libre, con tus manos desnudas, con el corazón abierto y la voluntad dispuesta.

 

Con amor y en servicio: Noche Galáctica Azul.

 

PD: buscad en internet, videos y escritos sobre la escala natural a partir del LA 432. Te sorprenderá la persecución que en este sentido ha habido por parte de instituciones y gentes comprometidas con la propuesta oficial del LA 440, una deformación oficializada para enfermar a las gentes y para que la música clásica no pueda reformatear el ADN-ADM (lo que la madre galáctica ADA pone en el Núcleo y en las Mitocondrias). Observen, sólo con 8 hertz de desfase en el LA ya deja de ocurrir la magia auto-restauradora de la música; en apariencia el LA 426 de solfeggio solo se separa 6 hertz, pero sucede que las demás notas no se coordinan para nada, entonces de repente es peor la medicina que la enfermedad.

 

*En solfeggio, el intervalo entre Do 396 y Sol 741 es de 345 hertz (cifra mayor que toda la escala pitagórica de 256 a 512) y lo más grave: el intervalo entre Sol 741 y el Do inmediatamente superior al Do de 396, por física es 396 x 2 = 792, a tan solo 51 hertz de distancia del Sol 741, es decir, que en ese intervalo de 51 hertz habría que acomodar el La y el Si, lo cual no ese posible porque la misma tabla dice que esas notas son de 852 y 963 hertz respectivamente; por eso afirmo que la propuesta solfeggio es un adefesio matemático imposible de ser puesta en práctica. Ahora ya se lo que están haciendo: afinan los instrumentos a partir de UNA de esas frecuencias, específicamente del LA 426 y suponen que de inmediato, todas las demás cifras se reproducen formando su escala, lo cual es falso, pues cuando el LA se afina en 426, el Do inmediatamente superior será de 426 x 54/64 = 359.4375 y no de 396 como lo proponen.

 

 



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