Cambio Planetario
Bogotá: otra alarma del recalentamiento
Bogotá: otra alarma del recalentamiento
Hola amigos y amigas: Un saludo fraterno, en el ánimo de transmitiros una reflexión que corrobora lo que ya todos sabemos: el cambio climático es algo irreversible; estar en contra del cambio climático es como intentar que después de la noche no amanezca.

En la foto veréis un panorama usual en Europa y en todos los países a norte y sur de los trópicos, lo inusual es que esté ocurriendo en Colombia, en Bogotá, a solo 4º 35' de latitud norte, plena zona ecuatorial. Jamás, en los casi 500 años de fundación colonial de la que en otro tiempo se llamara Bakatá, se ha registrado esta situación que a todas luces muestra un cambio en el comportamiento errático del clima. Bogotá a consecuencia de la altura (2.600 m. s.e.n.m.) tuvo históricamente un clima que en España y sur de Europa puede llamársele primaveral, fluctuando sus temperaturas mínima y máxima entre 1 y 22 grados centígrados (promedio 14 a 15º C); en la época actual, se registran eventuales madrugadas por debajo de cero grados y máximas diurnas hasta de 30 grados, con un promedio de 24º C durante la mayor parte del día, con lo cual, podemos testimoniar un acusado cambio climático, dada la estabilidad de las temperaturas que suelen registrarse en estas latitudes y en especial en el norte de Suramérica, bajo las influencias de dos océanos, una zona de alta pluviosidad y 365 días de sol al año y no obstante la diversidad de pisos térmicos que ascienden hasta los 5.000 metros sin contar los picos nevados de más de 5.400 metros, en un territorio marcadamente montañoso y verde.
Dicen los registradores del clima mundial que en los últimos siglos, la temperatura del planeta ha subido 0,5º, pues que le cuenten ese chiste a quienes han fallecido por frio y calor extremos; está claro que las estadísticas sirven para todo, dependiendo de quién las maneje; durante los últimos 30 años se ha negado sistemáticamente la mayor de la veces y abruptamente en otras oportunidades, por parte de las superpotencias más contaminadoras, la realidad cada vez menos ocultante del cambio climático y tan solo en Septiembre de 2007 el gobierno norteamericano ha aceptado esta gran verdad ocultada hasta la saciedad, ahora la asumen como su bandera, prometiendo una solución cuando ya no la hay. Ya en Rio de Janeiro en 1.992 se dijo por parte de la comunidad científica no amordazada, que se había llegado al punto de no-retorno y que las medidas tenían que ser inmediatas, quizá a la espera de un milagro, pero este criterio no fue tenido en cuenta, como tampoco lo fue la Cumbre de Kyoto; ahora sí van a hacer algo: a sembrar la tierra de monocultivos para extraer etanol, mal llamado biocombustible, para hacer que la petroquímica sea menos contaminante, con lo cual nos están diciendo claramente que no pretenden a mediano plazo (15 años) el cambio hacia tecnologías no degradantes para la consecución de energía eléctrica, como la energía solar y la del movimiento perpectuo inducida por magnetismo como lo ingenió Níccola Tessla hace más de 60 años.
Mayores áreas de cultivo para ser destinadas a la extracción de biocombustibles, es sinónimo de más hambre para más gente, pues serán utilizadas tierras susceptibles de ser mecanizadas como es el caso de la caña de azúcar en Colombia y Brasil; amigos, la caña de azúcar como monocultivo esteriliza la tierra en 50 años, o pregunte qué sucedió con Minas Geráis en Brasil o lo que está sucediendo en el Valle del Cauca en Colombia después de 40 años de monocultivo, que pasó de ser la despensa agrícola de Colombia a la insumo-dependencia de productos agrícolas. Pregúntense ¿qué pasará con los suministros de maíz, de trigo, de cebada, cuando buena parte de cultivos (trasgénicos por supuesto) tengan por destino los destiladeros de etanol y no las mesas de millones de personas en el mundo? quizá nos dirán que serán utilizadas nuevas tierras que hasta el momento no han sido productivas, de acuerdo, pasarán años preparando esas tierras para cambiarles de vocación y de paso, talarán más de un bosque para despejar "nuevas" tierras, pero aún así, me temo que usarán las mejores tierras ya productivas para aquellos cultivos destinados a lo que el imperio requiere ahora; téngase en cuenta que el imperio no requiere de alimentos, eso es problema de la gente, no del imperio. Ya en suramérica varios países han sido comprometidos en la nueva estrategia, veremos por doquier, lindos y extensos monocultivos de caña de azúcar en las llanuras y maíz trasgénico en laderas de poco declive; pregúntenle a los mexicanos de qué se trata el problema de las tortillas.
Lo que acaba de ocurrir el 4 de Nov./07en Bogotá, es solo el inicio de un proceso que de verdad hace rato que pasó el punto de no retorno y que poco tiene que ver con la concentración de CO2 en la atmósfera como consecuencia, sí es un cofactor agravante por lo del efecto invernadero, pero no es la causa primera del cambio climático; observen la estartegia: durante decenios han negado el recalentamiento, cuando aún se podía hacer algo para no complicarlo, ahora cuando ya no hay solución, aceptan lo que ha estado a ojos vistas, pero para promover otra estrategia aún más maquiavélica.
Algunos dirán que hay contradicción en este análisis al combinar las causas de una granizada con el recalentamiento mundial, si amigos, es una paradoja, no una contradicción, verán: el recalentamiento mundial tiene dos causas, una principal y otra circunstancial:
La principal tiene que ver con la mayor actividad solar ante la inminencia de una cambio de ciclo solar en torno a la estrella sobre la cual gira nuestro sol, lo cual sucede cada 25.648 años de los que contamos ahora y que implica el cambio de polaridad magnética tanto del sol como de todo el sistema planetario, pero como ese dato lo aporta la cuenta de tiempo Maya y no las academias comprometidas y subvencionadas por el sistema bancario dominante, pues se tiene como si no existiese, por el contrario, se aturde a la gente con la proliferación de películas y documentales sobre esa cultura según las cuales, fueron una antigua sociedad que decayó por sus propias contradicciones religioso-sociales que les llevó a sacrificar a su pueblo, es decir, es una cosa del pasado que nada nos reporta para el presente, para que las gentes no se acerquen a beber de esas fuentes de sabiduría y precisión en el tiempo Maya. La estrategia en este sentido es la de confundir, para que la Humanidad no se percate de la importancia de este momento de cambio evolutivo; hacer creer que las cosas están mal por la disidencia e ineptitud de países y pueblos dependientes de casi todo (¿y quién les hizo dependientes?). La cuenta Maya es precisa y no terminó con el ocaso de esa cultura, más aún, nunca existió un pueblo maya propiamente dicho, sino una instrucción maya de parte de los maestros que hacen parte de nuestra familia estelar; por favor, no os pongáis nerviosos por la existencia de seres más evolucionados en otras estrellas, eso es lo natural en una Creación tan esplendorosamente variada y gigante, nos debería poner tristes si no existieran, pues no podríamos con el sentimiento de soledad; de no ser así, la situación por la cual pasamos sería mucho más crítica, pues estaría en peligro la extinción total de la vida humana, pero afortunadamente somos una siembra más en el vasto jardín de la Creación y muy próximo a dar fruto para el árbol al menos galáctico y universal local que nos acuna. El tzol Kinich Ahau, como le llaman los maya, está manifestando el cambio, pues también él y no solo la Humanidad de la tierra va a tener una promoción ascencional, estamos asistiendo de pleno a una graduación planetaria después de 512.500 años de espera y a través de 26.000 generaciones, somos unos privilegiados al estar encarnados ahora, solo que no somos espectadores del drama, sino protagonistas desarrollando el proceso y es por eso que tenemos de estar despiertos y no aletargados como nos quieren mantener algunos. Este cambio implica consecuencias resultantes como el final de una desglaciación -por calor- y el inicio de una siguiente, por impacto térmico al variar el comportamiento atmosférico y de salinidad de las aguas oceánicas; la mayor presión por las eyecciones coronales del sol en la atmósfera inducen presiones contra la superficie terrena y por ende se excita el vulcanismo durante los 104 años que preceden al cambio, es decir, desde 1.908, equivalente al 5.021 de la cuenta regresiva maya; para el 2.007 estamos en el 5.120 de 5.125,36 posibles.
La causa circunstancial, que no principal, y que ha complicado la estabilización de los campos de fuerza naturales es de carácter humano; de inmediato nos imaginamos que tiene que ver con la contaminación por descargas de CO2 a la atmósfera y la tala de los bosques naturales, lo cual, por simple lógica agrava la situación, pero no la produce; el planeta ha pasado por épocas de mayor acumulación de C02 en la atmósfera y no por ello se ha recalentado, la circunstancia específica radica en la gigantesca inyección de calor generada en la superficie de la tierra por el uso indiscriminado e irresponsable de una tecnología que no acabamos de comprender: la fisión y la fusión atómica. Más de 3.000 artefactos nucleares explosionados en los últimos 60 años (promedio de una cada siete días), con la consecuente liberación de miles de millones de toneladas de calor (kilotones y megatones) en una atmósfera con un equilibrio demasiado delicado; pero como no escuchamos el ruido de esas explosiones, que son realizadas en desiertos, atolones lejanos de las masa continentales o bajo la superficie del mar, pero de todas maneras en la tierra (para no hablar de la industria de la guerra, el tnt, el napalm, etc.) ni siquiera lo hemos considerado como un factor de incidencia negativa para el recalentamiento. El sol si es una máquina de fisión-fusión, pero él está equipado de campos y fuerzas que se lo permiten de manera natural, pero la tierra no es un sol y no soporta niveles altos de fisión-fusión sin desequilibrar la biosfera. De hecho, no escucharás en los canales de televisión estas argumentaciones, más no por ello deja de ser cierto.
El caso Bogotá es solo una alarma más que se dispara y nada podemos contra ello, lo que había por hacerse no lo hicimos a tiempo y lo que había de rechazarse con una fuerte oposición, lo permitimos durante años de un 'laisse faire' que nos ha colocado como humanidad en el mayor de todos los escollos: la supervivencia. Es doloroso decirlo, pero nuestros gobernantes, no se enteran, o no quieren, o quizá también están inhibidos para actuar por el pago de los favores para llegar a las posiciones que ocupan; no les descarguemos toda la responsabilidad, nosotros mismos hemos estado apáticos a lo que sucede, siempre esperamos que otros actúen, que otros tomen las decisiones; ahora se trata de la vida y la vida eres tú, soy yo, la llevamos todos y es derecho de todos, pero también un deber conservarla y cuidarle, nadie lo hará por nosotros; estamos pagando las consecuencias de nuestra desatención, entregamos nuestro poder personal durante siglos, para que otros lo ejercieran y estamos cosechando de esa siembra; así que de nada sirve echar culpas, hay que simplemente actuar según te dicte el corazón, solo que debes percatarte en distinguir ese mensaje del que te dicte la tripa, la visceral emoción y razón; es menester actuar más allá de la razón, porque el discurso de la razón nos ha traído a este abismo, ahora vale el discurso del corazón y volver la espalda a quienes no actúen desde el corazón, por la vida y para la vida; debes empoderarte de tu capacidad para decidir y actuar con justeza, sin importar los poderes que te toque cuestionar; el derecho a la vida no se negocia y mucho menos el de la generacion que acaba de nacer y de las que no han nacido aún; si te consideras inferior así es, si te declaras impotente así estarás; eres ante todo un hijo o una hija del Supremo Creador Padre Madre y entre tú y El-Ella no hay nada ni nadie; si temes las represalias ahora, quiere decir que no habrás entendido la implicación que suponía estar encarnado en estos tiempos, mejor ni hubieras nacido, porque vinimos a ser servidores ante el cielo y la tierra, para que aquí se haga según la Ley de 'arriba'; no vinimos solo a vegetar, a reproducirnos, a pasarla de cualquier manera, vinimos con un propósito espiritual y es el Espíritu el que otorga la vida y por ello el compromiso espiritual es con la vida y con la calidad de vida, para tí y para todos; no hay excusa para no levantar tu voz ante el oprobio, para hacerte el ciego ante la injusticia, para posar de insensible ante el dolor, en especial el ajeno, el del hermano que no por ser de otro país, cultura o raza, deja de serlo; somos Uno solo, con multiplicidad de células laborando para el mismo macro-organismo de Humanidad; aquí prevalecemos como especie o nos auto-eliminamos todos, cada cual debe elegir porque el tiempo del acomodo y de ir cada uno a su aire, ya terminó.
Con Amor: Guillermo, Noche Galáctica Azul.








